Un taller de café que empieza en el origen
La cercanía con el origen ordena casi todo lo demás. Cuando el tueste se hace en partidas chicas, cada lote conserva su carácter y se puede ajustar según cómo se va a preparar. Esa misma lógica guía los talleres: grupos reducidos de ocho personas, práctica con balanza y cronómetro, y una degustación guiada de tres orígenes para comparar en taza lo que se acaba de explicar.